
La vida y el sentir futbolero suelen tener mucho que ver. En el transcurso de la vida un ser humano tiene muchisimas vivencias y períodos en los que debe adaptarse a una nueva realidad.
Comenzar el colegio, luego la Universidad, comenzar a trabajar, formar una familia, ser padres, pueden ser algunos ejemplos de bellos períodos de progreso. La muerte de un ser querido, el abandono de una pareja, el alejamiento de un amigo o el desarraigo de la patria, pueden ser ejemplos de períodos dolorosos que nos obligan a reinventarnos, adaptarnos y salir adelante.
Nuestro gran momento futbolístico lo vivimos en México 86' con Diego. Ese maravilloso petiso enrulado que nos llenó los ojos de magia con la pelota, nos convenció de que aquello que sucedió ocho años antes como locales, no era un espejismo, sino la antesala del ingreso de nuestro fútbol a la élite del deporte mas popular del mundo.
Creimos, desde entonces, en los heroes. del mismo modo que solemos creer en la política. caudillos, líderes, seres que nos hacen olvidar que son de carne y hueso. ídolos, sagrados, omnipotentes y omnipresentes. Y asi, como en la política, en el fútbol creamos la idea de los salvadores. esos que ante la dificultad se sobreponen a todo y a todos para brindarnos el placer del éxito.
Tambien, tras el logro de 1986 y un subcampeonato a mi entender "accidental" en 1990, reforzamos esa idea de ser los mejores del mundo. por carácter. por individualidades, por sentimiento, siempre creimos que no habia nadie mejor que nosotros, y que desde el mundial 94 hasta hoy, siempre ha sido la "mala fortuna" la que se ha interpuesto entre nosotros y la copa del mundo.
Este mundial nos esperaba con un Messi inmejorable. Goleador de la liga española, super campeón del 2009 con un Barcelona plagado de figuras, empezamos a hacer analogías de este maravilloso jugador y nuestro gran heroe Diego Armando.
Goles similares, coincidencias de época, analisis astrológicos de cada uno de ellos, todo puesto al servicio de la mágica ilusión de volver a ver a Diego Armando Maradona en el cuerpo de otro ser humano, desparramando jugadores adversarios y consiguiendo junto a otros grandes jugadores el titulo mundial.
Nada de eso pasó.
A pesar de ser el mejor jugador del mundo, Messi no pudo transformarse en una persona que no es. Messi no pudo convertirse en un líder de vestuario ni en un controversial personaje público. Messi no pudo apilar a 5 jugadores y correr hacia el banderín del corner para festejar. Tampoco hizo un gol con la mano sin que se percate el juez. Messi no pudo ser Maradona. Y no pudo ser Maradona porque Messi es Messi y Maradona es Maradona.
El futbol de 1986 no es el futbol del 2010. Si hasta basta con ver las repeticiones de aquellos partidos para comprender que en ese futbol un jugador como Messi hubiera gambeteado a los 11 rivales si era necesario, porque juega a otra velocidad. Del mismo modo, que en este fútbol plagado de apatía, envuelto en millones de euros, Diego Maradona sería un lider único para cualquiera de los grandes equipos europeos.
Maradona es una especie de fusión de Messi y Tevez. Diego tenía la habilidad y el atrevimiento de Messi, sumado al liderazgo y el sacrificio del jugador del Manchester City.
Messi es mejor que Maradona, en términos de ofensiva. Messi es mas habilidoso en velocidad. Messi es mas rápido que aquél Diego. pero Messi no es estratega, cosa que si era Diego. un magnifico estratega que hacia jugar a todo el equipo. un magnifico líder de vestuario. un motivador nato. Messi no lo es.
La historia del futbol actual no la escriben los heroes de leyenda. no la escriben los salvadores ni aquellos heroes que supimos ver hace décadas. el fútbol cambió. la táctica, la preparación física y la velocidad lo han llevado a convertirse en un deporte en el que cada vez mas se diferencian los grandes conjuntos. los equipos que son ordenados, solidarios y al mismo tiempo habilidosos y contundentes.
No sabemos de orden. Aplaudimos a los heroes individuales porque se arrojan al piso, pero no prestamos atención a que están siendo desprolijos tacticamente. Festejamos una barrida de Tevez en el mediocampo, cuando deberiamos estar gritando sus goles en el area rival.
Nos rompemos las manos para aplaudir a Messi cuando apila dos hombres en el centro del campo cuando deberia estar lastimando en los últimos metros. Nos ponemos felices con un caño de Di María pero no nos lamentamos al ver que no retrocede para marcar al lateral que le gana la espalda. Nos falta mucho eso.
Argentina no fue una selección digna de campeonar. Argentina solo tuvo un desempeño bueno. Argentina fue un conjunto de grandes individualidades que no han podido cohesionar.
Argentina terminó en el quinto lugar de la copa del mundo, y mantiene una posición que se ajusta a la realidad. El fútbol no sabe de posiciones. hoy España es el primero, pero mañana puede jugar contra Brasil y perder.
El futbol sabe de élites. y Argentina forma parte de esa élite.
Necesitamos un equipo. un conjunto. sin salvadores, sin estridencias. un conjunto de hombres. un equipo que sostenga en el tiempo para llegar al próximo mundial con muchisimo rodaje.
Necesitamos que el entrenador (Diego o el que venga) sea coherente con un estilo de juego y tenga la versatilidad suficiente para saber plantar una estrategia acorde al rival que se presente.
Messi no es Maradona. Messi puede ser mas útil que Maradona inclusive, pero debe jugar en la posición que corresponde y dentro de un equipo compacto.
Por suerte solamente tiene 22 años. Dios quiera que la experiencia de Sudáfrica sirva de algo. Que se tome nota de lo que no ha funcionado y se corrija. porque tenemos individualidades. tenemos capacidad. solo nos falta orden, y dejar atrás la nostalgia de los exitos pasados.
No volverán. Solo forman parte del baúl de los recuerdos.
Simepre dije q comparar a Messi con Maradona era una estupidez, y pensar que Periodistas deportivos destacados se atrevieron a afirmar que ya lo habia superado. que era mejor.
ResponderEliminarMaradona no solo es una fusion de Messi y Tevez, tambien tenia la pegada de veron, el corazon de Mascherano, te manejaba el partido como riquelme, gritaba y ordenaba con Heinze.
Maradona es un fuera de serie, irrepetible, inigualable, por eso me rio cuando lo quieren comparar con otro jugador.
Victor Hugo, dijo una vez hablando de Maradona; "...nunca lo vi hacer una jugada que no fuera productiva para el equipo..."
No hace falta agregar mas nada.